Doctrina

Dios es uno y absoluto

Creemos que hay un sólo Dios vivo y verdadero. Absoluto en naturaleza, perfecto en atributos, santo en carácter, hacedor y supremo regidor del cielo y la tierra. Que es infinito en sabiduría, maravilloso en poder y sorprendente en Amor; que une en sí lo infinito, lo eterno y el todopoderoso Dios trino: el padre, el hijo y el espíritu santo. Que las tres personas de la deidad, subsisten en la misma naturaleza divina, esencia y ser; y que son coexistentes e iguales en todo atributo divino, cada uno desempeñando oficios distintos y armónicos en la gran obra de redención.

Dios es uno manifestado en tres personas

El Padre

Creemos  que Dios el Padre es la primera persona de la Deidad (Trinidad). Que es Todopoderoso, Misericordioso y Justo; que es Santo, Recto y Verdadero.
Que Existe Eternamente, es Glorioso en Naturaleza, Poseedor de los Atributos de Omnipotencia, Omniciencia y Omnipresencia; y que en Armonía con sus Oficios Divinos, Ama, Provee, y Protege con cuidado Paterno a los hijos de Dios.

El Hijo, nacido virginalmente

Creemos que Dios el Hijo es la segunda persona de la Deidad (Trinidad). Que es Dios, el Verdadero Dios; que es Todopoderoso, Misericordioso y Justo; que es Santo, Recto, y Verdadero. Que Existe Eternamente, es Glorioso en Naturaleza, Poseedor de los Atributos de Omnipotencia, Omniciencia y Omnipresencia. Que Dios el Padre, por Medio del Espíritu Santo es su Pade Divino, Real y Eterno. Y María  la Virgen es su madr humana y bienaventurada, y que El, en Armonía con sus Oficios Divinos, Intercede, Busca, Salva, en Ejercicio de su Obra Mediadora de Redención.

El Espíritu Santo

Creemos que Dios el Espíritu Santo es la tercera persona de Deidad (Trinidad). Que es Todopoderoso, Misericordioso y Justo; que es Santo, Recto y Verdadero. Que existe Eternamente, Glorioso en naturaleza, Poseedor de Atributos de Omnipotencia, Omniciencia, y Omnipresencia. Que el Reprime el mundo, la carne y el diablo; que Justifica la Verdad, da l Convicción al Perdido, Enaltece a Cristo y Da Testimonio de los Juicios Correctos de Dios. Que El en Armonía con su Oficio Divino, Conforta, Enseña, Atestigua, Predica, Guía, Regenera, Comisiona, Santifica, y Unge Fortaleciendo la Obra de Salvar al Perdido y Supervisar la Vida del que Ya es Salvo.

El Diablo

Creemos que Satanás es una persona real y no solo influencia imaginaria. Que hubo tiempo en que gozó de grandes honores y altos privilegios celestiales; que por su orgullo, ambición y voluntad propia; trato de traicionar al Todopoderoso y por eso echó sobre su cabeza los juicios de Dios. Que el trabaja como el señor de este mundo y como el principe del poder de los aires; que es un inventor diabólico, engañador y padre de toda mentira. Que es el enemigo mayor, el genio más poderoso y el acusador incansable de todos los santos; que un día será encarnado en la persona del Anti-Cristo y que como tal se enfrentará a Cristo en la batalla de Armagedon. Que entonces, la “simiente de 1a mujer, destruirá la cabeza de la serpiente” y que el será arrojado al lago de fuego ardiente, el lugar de castigo eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

La Santa Biblia

Creemos que La Biblia es un libro sobrenatural; que es la Palabra de Dios; que es la revelación completa, final y plena de la voluntad de Dios para el hombre. Que tiene por autor a Dios, el Espíritu Santo; su fin es la salvación y la verdad original su base, sin mezclar error alguno en su forma. Que fue escrita por los hombres santos de la antiguedad bajo la dirección y dictado inmediato del Espíritu Santo. Que esta inspirada verbalmente y es un tesoro perfecto para la instrucción cristiana; que revela los principios por medio de los cuales Dios habrá de juzgarnos y por consiguiente es el verdadero centro de la unidad cristiana, así como la norma suprema por la cual son probados la conducta humana,  los credos y las opiniones.

La Creación

Creemos que el relato de la creación del Génesis es literal y no alegórico o figurativo. Que Dios personalmente creó los cielos y la tierra;  que milagrosamente sacó  la materia de la nada; que hizo toda forma especifica de alma viviente sujeta a los cambios limitados dentro de especie; que ordenó en forma especifica a cada especie crecer multiplicarse. Que después  formó al hombre del polvo de tierra no por algún proceso evolutivo, sino por acción instantánea  de Su Palabra y que habiendo soplado en su nariz aliento de vida de inmediato el hombre se transformó en alma viviente. Que creó al hombre a su imagen y semejanza; que su acto creador fue completo y perfecto; y que ninguno de sus actos creadores quedó sujeto a cambios naturales que habrían de efectuarse en periodos interminables de tiempo.

El Pecado y la culpabilidad del Hombre

Creemos que el hombre fué creado en santidad, sin pecado a la imagen de Dios, sujeto a la ley del Creador, con libre albedrío: pero por la transgresión  (1) voluntaria cayó de su estado perfecto, estado de inocencia; por cuya causa (2) todo el género humano es ahora pecador, no por fuerza sino por voluntad (3); por su naturaleza desprovista de la santidad que la ley requiere, y por lo mismo, bajo la justa condenación. Por esta causa es incapaz de efectuar su propia salvación.(4)

Cristo es el único salvador

Creemos que Dios (1) amó al mundo de tal manera que dio a su Hijo  unigénito para que fuese encarnado; (2) quien cumplió y honró la ley por una obediencia perfecta, y pagó la terrible pena del pecado sufriendo en la cruz por el mundo culpable; (3) siendo levantado de entre los muertos ascendió al Padre (4) para interceder por todos los hombres.

La Salvación es por Gracia

Creemos que la Salvación es gratuita para todos; (1) es por Gracia por medio de la Fe, y no (2) depende de las obras buenas que el hombre pueda hacer; (3) pero el único obstáculo para la salvación es la pravedad y el rechazamiento voluntario de Cristo como el único Salvador.

Creemos que la gracia elige y salva; que abarca el ministerio personal trino redentor del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo; que abarca toda la obra  realizada por el Altísimo en interés de la Salvación perfecta y recta del alma perdida; que incluye todo conocimiento, toda ordenación y predestinación en Cristo (Efesios 1.1-5); que esta gracia y solo esta gracia salva totalmente a todo aquel que se arrepiente ante Dios y cree en el Señor Jesucristo;  que por tanto la salvación se obtiene plenamente por la Gracia. “El don libre de Dios”, que no necesita cultura, obras, o alguna forma para su obtención o para retenerla.

El Arrepentimiento y la Fe

Creemos que el arrepentimiento y la fe son requisitos (1) inseparables para la salvación (2) y que  el arrepentimiento es hacia Dios y la Fe hacia Cristo Jesús; y están íntimamente relacionados; (3) que son obra del Espíritu Santo en el corazón ; (4)  y que por medio de ellos el pecador convicto, sinceramente  contrito, vuelve a Dios y reconoce a Cristo como su Salvador personal, Mediador Unico y Rey.

El arrepentimiento y la fe son gracias inseparables que se alojan en el corazón por la virtud del Espíritu Santo; que el pecador alejado, convicto profundamente de su pecado, de lo que es la rectitud y del juicio que vendrá; por el ministerio personal del Espíritu Santo, y habiendo sido iluminado en su entendimiento por El, puede ver el camino de salvación que hay en Cristo; que se arrepiente, se torna a Dios con genuina contricción, confesando y suplicando; y que rindiéndose de todo corazón al Señor Jesucristo, lo recibe de inmediato como Salvador personal suficiente; lo confiesa abiertamente ante sus semejantes.

La Regeneración

Creemos que para ser salvos, los pecadores perdidos deben ser regenerados, o nacidos de nuevo; que la regeneración es un acto recreador que sobrepasa la comprensión humana, obrada en el corazón del creyente por el directo ministerio personal del Espíritu Santo; que es instantáneo, milagroso y que no es evolutivo o cultural; que abarca los actos divinos de la purificación del corazón de todos los pecados internos y el perdón del alma de toda culpa externa, en conexión con la obra de engendrar una nueva criatura en Cristo Jesús; que el pecador muerto es vivificado por medio del nuevo nacimiento, llegando a ser así un espíritu regenerado, que posee la vida eterna, el don de Dios; que el nuevo nacimiento viene después que el Espíritu Santo obra el arrepentimiento voluntario y la fe en el Evangelio; que es la verdadera obra impartir la vida divina, no una mera transformación de la vida humana; y que la evidencia adecuada de la regeneración apararece en los frutos santos de la fe obediente y dispuesta de los seguidores del Señor Jesús.

La Justificación

Creemos que la justificación es una de las grandes bendiciones obtenidas por medio de Jesucristo para quienes confían en El; que es un decreto legal y divino que declara justo al pecador creyente, que por tanto es un estado libre de condenación, que incluye el perdón de los pecados internos y de los externos, que por medio de la fe obtiene la liberación legal que exime de la ira de Dios, y la posesión de paz que sobrepasa todo entendimiento; que es concedida, no en atención a obras de rectitud o hechos, sino sólo ante la evidencia de fe  en Dios y  en la sangre redentora; que nos brinda una situación de paz inefable y favor con Dios, y nos da toda bendición necesaria para hoy y para la eternidad.

La Seguridad del Creyente

Creemos que la salvación que proviene de la gracia, es eterna; que el alma es salvada a través del valle de  sombra de la muerte  no tiene que temer ningún mal; que el que es engendrado y nacido del Espíritu Santo es protegido por el poder de Dios; que el creyente en Cristo Jesús no será llevado a juicio; que nadie puede hallar cargos en contra de los elegidos de Dios; que ambos están asegurados en la mano de Dios y del Hijo y que la antigua doctrina Bautista de “una vez en la gracia, siempre bajo la gracia” es gloriosa y celestialmente verdadera.

La Santificación

Creemos que la santificación es obra divina de la gracia; que no es un estado de perfección sin pecado adquirido mediante alguna “segunda unción o bendición” o forma especial de “bautismo del Espíritu Santo”; que en cambio es un acto de gracia por medio del cual se aparta el creyente para Dios y es dedicado a su propósito y a su rectitud;  que por medio de ella entramos en posesión de los privilegios divinos, y somos participantes en mayor grado de Su santidad; que es una obra progresiva que principia con la regeneración y es llevada a cabo en la vida de todo creyente por la presencia y el poder del Espíritu Santo y la Palabra de Dios; y que es alimentado sólo por medios celestiales, especialmente por el Espíritu Santo, la Palabra de Dios y el examen personal del individuo salvo, la obediencia, la negación individual, el cuidado esmerado y la oración.

La Segunda Venida

Creemos que Jesucristo viene otra vez a la tierra; que Su regreso será personal, audible, visible y corporal; que ello marcará el advenimiento del “dia del Señor” el cual introducirá el milenio; y que en aquel día “se volverá la tortilla” a Satanás, tomará el trono de David Su padre, pondrá a Sus enemigos bajo sus pies con vara de hierro, triunfará sobre el pecado, y dará al mundo ejemplo de Su gobierno recto durante mil años de reinado personal en la tierra

La Resurrección

Creemos que Jesucristo resucitó corporalmente  de la tumba el primer día de la semana por lo cual celebramos en la actualidad, el Día del Señor como día de adoración; que Su salida de la tumba anuncia  una resurrección igual para todo miembro de la raza de Adán, que los muertos en Cristo se levantarán con cuerpos glorificados como el El;  que serán levantados para recibir al Señor en el Aire; que los muertos en pecado o los muertos sin Cristo se levantarán al terminar el milenio; y serán presentados ante el Gran Trono Blanco del Juicio cara a cara con el Juez de los vivos y de los muertos.

Recompensas Individuales

Creemos que las recompensas y la salvación no son la misma cosa. Creemos que el Señor premiará a los Suyos; que descenderá del cielo con voz de arcángel; que primero se levantarán los muertos en Cristo, que se hará una separación solemne; que los lavados con sangre y los engendrados con el Espíritu Santo serán reunidos para recibir al Señor en el aire; y que habrá recompensas de acuerdo con lo hecho en el cuerpo. El lugar llamado nuevo cielo y nueva tierra son ordenados como lugares perennes para ser habitados por los Hijos de Dios. Creemos que los malos son hijos del diablo; que se han rebelado contra Dios; que han rechazado el don gratuito de la salvación por medio de Cristo; que ignoran las apelaciones del Espíritu Santo y en consecuencia se han escogido  por el infierno, bajo sentencia de muerte; que pasarán la eternidad en el lago de fuego encendido con azufre, donde el dragón, la bestia, y el falso profeta estarán para siempre.

Los Justos y los Impíos

Creemos que hay una diferencia radical entre los justos y los Impíos. Creemos que los justos son los que creen en Cristo Jesús, han sido Justificados Por la fe y santificados por el Espíritu y la Palabra; que los justos son herederos con el Señor Jesucristo; y que la vida eterna el don de Dios es la posesión inigualable de los justos. Creemos que los impíos no creen en Jesucristo, están condenados por su incredulidad y están corrompidos por el dios de este mundo; que los injustos menosprecian los privilegios de la gracia de Dios escogiendo la vida de rebelión y de pecado; Y que el hundimiento eterno es la porción in-escapable de los impíos.

La Iglesia Local

Creemos que una iglesia en armonía con el Nuevo Testamento esta acuerdo con el propósito y el plan divino, y que es un cuerpo local organizado y visible; que está integrada por los fieles bautizados, asociados mediante pacto en la fe y la comunión del Evangelio; que la validez de Nuevo Testamento fluye de la obediencia estricta a los principio esenciales de la ley del Nuevo Testamento. Que es un cuerpo soberano independiente, congregacional y militante; que su ministerio es bendecido gloriosamente con la presencia y dirección del Espíritu Santo y por la luz y la  revelación de la Palabra escrita; que el trabajo debe ser siempre de dentro hacia afuera, y no de fuera hacia adentro; que es un cuerpo de gobierno propio; es su único juez, con las limitaciones que le da la Escritura, en cuanto a la medida y el método de la cooperación; que es el único tribunal eclesiástico que tiene el Señor en la tierra; que su juicio es  última palabra en cuanto a la membresía, las misiones, las ofrendas, la alianzas de cooperación y sostén económico; que fue fundada personalmente por Jesucristo durante Su ministerio en la tierra; que esta sujeta a Sus leyes y es custodio de Sus Ordenanzas; que la perpetuidad de nuestra fe, de nuestras doctrinas, prácticas y ordenanzas y ordenaciones se ha llevado a efecto por medio del Espíritu Santo que planta y preserva las iglesias Bautistas de fe y orden semejantes a través de las edades hasta el presente.

Además la iglesia que el Señor fundó tiene dos y solo dos oficiales, pastores y diáconos, (1ra y 2a de Timoteo y Tito), los son que llamados por Dios y ordenados por la autoridad de una iglesia Bautista constituida

Creemos en la importancia radical de la iglesia local, cuyo jefe es Jesucristo, como medio directo de la expresión del cuerpo de Cristo visible. No creemos en el concepto de una iglesia invisible o universal, sin compromiso hacia una asamblea local de creyentes. No creemos en ministerios fuera de la autoridad de una iglesia local, si estos los hubieren deben estar supeditados a dar cuenta y depender de una iglesia local.

Las Ordenanzas de Jesucristo

MATEO 26. 17-29 A.-Nuestro Señor Jesucristo estableció la necesidad que tiene cada creyente de participar en fe, obediencia y espíritu en lo que comúnmente se llama “las ordenanzas”. No son sacramentos para salvación, sino medios para exteriorizar nuestra fe y obediencia al Señor, llevando a  cabo la celebración de un misterio divino en un acto simbólico. Las ordenanzas  que fueron instituidas por el Señor Jesucristo mismo son: La Cena del Señor y el Bautismo; estas ordenanzas tienen el carácter de ser señales o emblemas visibles y están relacionadas con la gracia interior que Dios ha producido en el  creyente. Representan el acercamiento de Dios al hombre en la forma de prendas especiales del pacto y la actitud del hombre en correspondencia, debe ser de fe.

La Cena del Señor

Recordar; “haced esto en memoria de mi”. Luc 22.19d), Dt 5.15, Neh 4.14, Jue 8.34. a)El mandato: “haced esto” b)El propósito: en memoria,c)El sujeto de la ordenanza: Jesucristo, “de mi”

No para salvación, sino para recordar el viernes fatal  que Jesucristo fué crucificado por nosotros en la cruz: 1 Cor 11.23b) “la noche que fué entregado”

Recordamos tres hechos que Dios hizo por nosotros:

a)La consumación de nuestra redención por la muerte de Jesucristo,Hebreos 9.12, Juan 19.30 b)La confirmación de nuevo pacto, que a semejanza del pacto hecho con Israel declara nuestra libertad de la esclavitud del pecado y nuestra adopción de hijos ( 2 Cor 3.6, heb 9.15-17/ 10.16-18) Luc 22.20b), rom 11.27, heb 12.24.   c)La comunión de los unos con los otros y de todos en Jesucristo, 1 Cor 10.16-17

Predicamos la venida muy próxima de Jesucristo, 1 Cor 11.26 c) “anunciais hasta que El venga”.

Los miembros de la iglesia visible de Jesucristo. Nadie puede ser miembro de la iglesia visible sin el Bautismo llevado a cabo por la autoridad correcta de una iglesia local bíblica bautista, Hechos 2:41, por el motivo correcto (Por Obediencia y Testimonio), La Fórmula Correcta (En el Nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo) y la Manera Correcta (por Inmersión).

El Bautismo

Es un acto ordenado por Jesucristo en el nombre de Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Con el propósito de confesar públicamente la fe en Jesucristo nuestro Señor en la conversión. (1)
La manera es por inmersión en las aguas. Es la forma como mejor representa la muerte y resurrección de nuestra vida con Jesucristo y es la práctica bíblica, Hechos 8.36-38.
Es símbolo de la muerte y la resurrrección con Jesucristo, rom 6.5-9, Col 2.12
El Candidato; uno que ha nacido de nuevo, convertido al Señor, Hechos 2.41.
Es una ordenanza para el que se convierte (un deber): Hech 2.38/ 22.16.

Por una Autoridad Correcta, una Iglesia Bautista. Jesucristo se sometió a la autoridad de Juan el Bautista, quien recibió tal autoridad de Dios mismo. Dijo a Juan: “Deja porque así conviene que cumplamos toda justicia”…Mateo 3.15. Debe ser administrado por un siervo de Dios ordenado o con la autoridad de una iglesia local. Esta autoridad fué dada a la iglesia en la Gran Comisión; Mat 28.19-20; no solo a los discípulos sino a la Iglesia que El dijo que iba a prevalecer por los siglos.

Los Dones Bíblicos

No somos “carismáticos”: Los dones apostólicos terminaron con los apóstoles  (2 Corintios 12.12). Lenguas (idiomas), sanadores, profetas, tuvieron el propósito de confirmar la autoridad de Cristo y su evangelio, (Juan 20.30-31), en lo particular como señal a los judíos (1corintios  1.22). La única señal vigente es la muerte y resurrección de Cristo (Mat 12.39, Mr 8.12); la Palabra de Dios es suficiente (Hebreos 4.12, 2 Timoteo 3.16). Creemos que Dios sana soberanamente por medio de la oración, la que nos permite llegar a Dios para nuestras necesidades (Santiago 5.13-16)  Los dones doctrinales y  bíblicos son los dones motivacionales que se instruyen en Romanos 12 que se traducen en servicios diversos en la iglesia y bajo encomendación de ella, no obstante los oficiales que son mencionados en las cartas pastorales y de doctrina como es Efesios. Creemos que los ministerios de los profetas y apóstoles en el contexto de la Biblia (anunciadores de cosas por venir e instrumentos de la revelación de Dios, y escogidos directos del Señor Jesucristo para ser enviados),  ya no son vigentes. Ahora tenemos Pastores y Maestros, Evangelistas y Diáconos (Efesios 4.11-12,  1timoteo 3, Tito 1.5 y siguientes,  Apocalipsis 22.18-19)

La Música Bíblica

Creemos que la música que debemos considerar en los medios de comunicación que ocupemos  no debe ser diferente del que bíblicamente se nos instruye utilizar para adorar al Señor: Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales,  considerando no solo el concepto de la letra bíblica sino que también la estructura de la música debe guardar los patrones del cáracter  de Dios (1), no del mundo y los ritmos del mundo. No practicamos usar la música “cristiana moderna” que se adecua a los ritmos del mundo ni reemplazamos la predicación por los “shows cristianos”.  (2)

El Evangelio

Creemos que el verdadero Evangelio se define en la Biblia por resaltar la obra que Cristo hizo en la cruz del Calvario para pagar por nuestros pecados,  su resurrección evidencia la victoria y seguridad de nuestra  garantía  al Confiar en Jesucristo para la Salvación. El Evangelio es el Verdadero Poder de Dios para Salvación y el arrepentimiento y la Fe en Jesucristo es lo que todo hombre debe hacer para tener la vida eterna. (1). El bautismo en el Espíritu Santo, fue una promesa cumplida históricamente y no es repetible;  dado que todos hemos sido bautizados en un cuerpo (2); cada creyente que recibe la salvación, recibe también el sello del Espíritu Santo, y no requiere iniciar un búsqueda de un segundo medio de gracia (3). El carismatismo nació en 1911, no más de cien años atrás, con  la idea de querer tener un nuevo Pentecostés,  exigiendo de las personas el bautismo del Espíritu Santo con hablar en lenguas; lo cual no es un mandamiento en la Biblia ni es una evidencia de Salvación.

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